
“Las fuerzas naturales que se encuentran dentro de nosotros mismos son las que verdaderamente curan nuestras enfermedades”
Hipócrates
Hipócrates
La fuerza curativa de la propia naturaleza humana es sabia y poderosa, a tal punto que se le considera como terapéutica, tal es el caso de: una palabra de aliento, una palmada, un cuento con sabiduría para sintonizar con el alma, los buenos deseos inspiradores de un estado mental y emocional de vibración sanadora que puede regalarse sin ningún costo.
La medicina actual cada vez más, es consciente de factores psicológicos tales como la voluntad de vivir, que tienen injerencia en el estado de salud; incluso la técnica más mecánica está integrándose en una “medicina del alma” donde las intenciones, la fe y esperanza tienen dosis medicinales ante las enfermedades. El sentido profundo de la vida, la presencia del Espíritu y la visión transpersonal de la existencia, que acompañan a nuestro psicocuerpo, dan señales de la conciencia a través de las enfermedades, éstas a su vez son una gran oportunidad de reflexión y contemplación, son un estado de conciencia olvidada de lo esencial, propiciadas por el cotidiano afán de lucro y la neurosis, inherentes a un ritmo de vida superficial que no toma en cuenta la fuerza sanadora que subyace en cada uno de nosotros. Les invito a explorar ésta faceta de su “Ser” en el siguiente libro MANOS QUE CURAN
La medicina actual cada vez más, es consciente de factores psicológicos tales como la voluntad de vivir, que tienen injerencia en el estado de salud; incluso la técnica más mecánica está integrándose en una “medicina del alma” donde las intenciones, la fe y esperanza tienen dosis medicinales ante las enfermedades. El sentido profundo de la vida, la presencia del Espíritu y la visión transpersonal de la existencia, que acompañan a nuestro psicocuerpo, dan señales de la conciencia a través de las enfermedades, éstas a su vez son una gran oportunidad de reflexión y contemplación, son un estado de conciencia olvidada de lo esencial, propiciadas por el cotidiano afán de lucro y la neurosis, inherentes a un ritmo de vida superficial que no toma en cuenta la fuerza sanadora que subyace en cada uno de nosotros. Les invito a explorar ésta faceta de su “Ser” en el siguiente libro MANOS QUE CURAN
Hola:
ResponderEliminarEl nombre del libro y la publicación son muy interesantes, me daré a la tarea de leer el libro adjunto, y pasados unos días podré dar mi opinión sobre el libro, que parece ser interesante.
Gracias saludos y bendiciones.