martes, 7 de agosto de 2012

PSICOTERAPIA Y SEXUALIDAD





¿CÓMO MANEJAR MIS EMOCIONES?

Cuando se habla de emociones es más fácil imaginarlas que definirlas y más difícil aún manejarlas, presentes en cada momento de nuestra vida, compañeras de todas nuestras experiencias; a veces: escurridizas, incontrolables, deseadas, temidas, olvidadas, y en todas ocasiones esperadas. Generalmente son calificadas como deseables o indeseables, sin embargo ¿Qué tan indeseable puede ser el enojo, la alegría y todas ellas? ¿En verdad existen como villanas o salvadoras de la experiencia humana? ¿Son ellas o el desconocimiento de las mismas, las que ponen en riesgo la experiencia? ¿Son acaso como un hijo que con sus diferencias confronta las habilidades de relación de sus padres?
En fin, se antoja imaginarlas como a un potro salvaje, que tras repetidos intentos por domarlo, en cada caída nos va obsequiando una herida y junto a ella una cicatriz (recordatorio del aprendizaje) que va dando nombre, emoción y sentido a lo vivido.
Complejo entonces resulta el hecho de manejarlas pues antes de dar por sentado el poder hacerlo hay que reconocerlas, nombrarlas y usarlas de acuerdo a la ocasión.
Una manera sencilla es la siguiente, por ejemplo en cuanto al enojo, preguntarse antes y durante (practicando la conciencia), ¿Con quién enojarme? ¿Cuándo enojarme? Y ¿En qué grado enojarme?
Te comparto un cuaderno de trabajo sobre las emociones en este LINK.

jueves, 2 de agosto de 2012

ESPIRITUALIDAD





LA FÍSICA CUÁNTICA Y EL ALMA

El alma existe antes que el cuerpo, y seguirá existiendo cuando éste muera. Esa unión del alma con el cuerpo es algo antinatural: el lugar propio del alma es el mundo de las ideas, de donde cayó para unirse a un cuerpo y a donde volverá.
 El hombre es su alma, que se vale de un cuerpo, para muchos pensadores a través del tiempo ha significado una razón de reflexión: San, Agustín de Hipona pensaba que el hombre es un alma racional que se sirve de un cuerpo mortal y terrestre. Pero, al contrario que Platón, San Agustín niega la preexistencia de las almas. Descartes  consideró el alma y el cuerpo como dos sustancias tan absolutamente distintas, independientes y separadas que al filósofo francés se le plantea el  problema de su comunicación, para lo cual recurre a la  teoría de la glándula pineal como punto de  interacción entre el alma y el cuerpo, por su parte, Tomás de Aquino comenta que,  el hombre no es sólo alma, sino alguien compuesto de alma y cuerpo. El alma no es el hombre, sino sólo una parte de éste.
En fin, que el alma sigue siendo material de reflexión y discusión que permanece a través de los tiempos; hoy en día el avance tecnológico también alcanza a la idea misma del alma, es así que la FÍSICA CUÁNTICA  encuentra una explicación para su existencia. Recuerda que al final quien tiene la última palabra eres tú.

NUTRICIÓN







¿PORQUÉ LA MUJER SUFRE  CON EL PESO?

La concepción del cuerpo femenino en nuestra sociedad actual, construye y da significado  al hecho de ser mujer, así como a los espacios a los que  pueden acceder, las relaciones que se pueden establecer (incluido el amor) y la construcción de la propia identidad.

 Con lo antes mencionado, ¿Cómo no sucumbir ante la presión forzosa de “poseer” las características ideales del cuerpo deseado para realizar los sueños que cada una de las mujeres tiene para sí?
Es la presión cultural, social, familiar e individual que va conformando la Insatisfacción Corporal, que además de mantener una percepción negativa del propio cuerpo, también establece una relación inadecuada con los alimentos, relacionándose con ellos, entre el amor-odio, entre el deseo y el rechazo, la culpa y el placer, así como entre el premio y el castigo. A lo que se podría pensar: Si el dolor es inevitable y el sufrimiento es una elección, entonces ¿El sufrimiento será obligatorio para poder tener el cuerpo deseado?

En un estudio realizado en España, sobre la imagen de la mujer en los medios de comunicación, se analiza y discute este tema actual e interesante, lo dejo en el siguiente LINK para ti; la última palabra la tienes tú.