¿DÓNDE
SE APRENDE A SER PADRE?
Sin duda
alguna solo junto a un hijo se aprende éste oficio, que a pesar de ser tan
empleado, nadie nos dice o escribe el camino. Ser padre es uno de los retos que
implica el aprendizaje de uno mismo y la auto transformación continua, pues a
cada paso que un hijo da, a cada año que un hijo cumple de vida, esta el
aprender a ser padre.
Mucho se ha escrito sobre la madre sin duda, y sobre el
padre ¿Qué se ha escrito, Qué se dice? La definición tradicional del rol de
padre como proveedor y protector físico, y de la madre como cuidadora y
dedicada a los aspectos de nutrición, comenzó a cambiar a partir de la década
de los 70, generándose la creencia de que los hombres deberían ser padres más
activos en el cuidado de sus hijos y emocionalmente más cercanos. Esta
paternidad se conceptualiza como responsable en la medida en que sea una
conducta basada en el apego emocional con l@s hij@s, e independiente de las relaciones
entre padre y madre.
En este nuevo milenio, la visión de ser hombre y ser
mujer ha empezado a transformarse, donde este deseo de ruptura de la imagen tradicional
del hombre, como fuerte, competitivo y dominante en las relaciones interpersonales,
se sustituye por los conceptos de Nuevo hombre (Billig, 1987) y Nuevo padre
(Lewis, 1986), caracterizados ambos por un mayor desarrollo de dulzura, sensibilidad
y dedicación a las emociones y al cuidado de los otros.
Sin embargo, no se sabe exactamente hasta qué
punto el hombre ha perdido ese miedo a la identificación con estas características
relegadas y desde antaño exclusivas para la expresión femenina. En su libro
Guía Breve Para Padres, su autora Mónica Diner, pone de manifiesto el trabajo
del hombre en la construcción de los nuevos hombres y mujeres del Mundo, estas
invitado a reflexionar con ésta lectura.

hola: los padres son muy importantes para nosotros los higos, somos lo que somos gracias a ellos, recuerden papa que
ResponderEliminar* No medes todo lo que te pida. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar, Cuando te cuente un problema mío no me digas "No tengo tiempo para tonterías" o "eso no tiene importancia", trata de comprenderme y ayudarme., Y quiéreme y dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no lo creas necesario decírmelo.
gracias.
Hermoso articulo adjunto.