viernes, 7 de noviembre de 2014

NUTRICIÓN




EL COMER EMOCIONAL

Cuando se come por causas emocionales significa que las razones son diferentes a tener hambre. Es posible que se coma porque se está triste, cansado, estresado o se siente sol@. O tal vez se utilice a la comida como recompensa.
 La comida puede ser un tranquilizante y distraernos de lo que realmente nos molesta.
Eventos importantes en la vida, como perder un trabajo, pueden causar emociones que llevan a comer más. También pueden hacerlo las pequeñas complicaciones, como llegar tardea un lugar.
Es una situación muy compleja, puesto que durante el acto de comer, no se emplea la conciencia, obedeciendo sólo a los impulsos emocionales que hacen elegir al alimento como fuente de gratificación, entretenimiento y/o autocastigo.
El estado de ánimo puede alterar nuestras elecciones alimentarias y viceversa: haber consumido (o dejado de consumir) determinados alimentos puede influir en el estado anímico. Distintos estudios apuntan que la tristeza, el aburrimiento o el estrés condicionan la manera en que nos relacionamos con la comida. Unas veces, lo hacen de forma obvia y evidente; y otras, de manera sutil e inconsciente.
Desde el nacimiento establecemos una relación que es para toda la vida con el alimento, y como en una relación de pareja, si esta no es adecuada tendremos una comunicación deficiente junto a consecuencias para nuestra salud.
Con las siguientes preguntas puedes sondear tu relación entre los alimentos y las emociones:

Las diez preguntas de la Encuesta “Comedor Emocional” de Garaulet M.
1. ¿La báscula tiene un gran poder sobre ti? ¿Es capaz de cambiar tu estado de humor?
2. ¿Tienes antojos por ciertos alimentos específicos?
3. ¿Te cuesta parar de comer alimentos dulces, especialmente chocolate?
4. ¿Tienes problemas para controlar las cantidades de ciertos alimentos?
5. ¿Comes cuando estás estresado, enfadado o aburrido?
6. ¿Comes más de tus alimentos favoritos, y con más descontrol, cuando estás solo?
7. ¿Te sientes culpable cuando tomas alimentos “prohibidos”, es decir, aquellos que crees que no deberías, como los dulces?
8. Por la noche, cuando llegas cansado de trabajar ¿es cuando más descontrol sientes en tu alimentación?
9. Estás a dieta, y por alguna razón comes más de la cuenta, entonces piensas que no vale la pena y ¿comes de forma descontrolada aquellos alimentos que piensas que más te van a engordar?
10. ¿Cuántas veces sientes que la comida te controla a ti en vez de tú a ella?

Hoy día se hace necesario establecer una relación adecuada y sana entre las emociones y el acto de comer, reaprendiendo a disfrutar del alimento más que “usarlo”. La Dra. Isabel Menendez en su libro “Alimentación Emocional” aborda esta problemática de forma sencilla y atractiva para comprender y cambiar los inadecuados hábitos alimentarios.

 En el siguiente ARTÍCULO encontrarás más información sobre el tema.

1 comentario:

  1. ALIMENTACIÓN Y EMOCIÓN: y como no vincular estos dos aspectos tan importantes de nuestras vidas. Desde que nacemos es uno de los primeros contactos que tenemos, con aquella persona nos cuidara y brindara protección, ( cuidor o mamá). desde que la la madre ofrece el primer alimento al recién nacido, los seres humanos relacionamos nuestros primeros encuentros con el alimento de una marea placida, esto cubre nuestras principales necesidades básicas, (alimentación, protección y amor) creo que cuando comemos de una forma emocional, nos remontamos a nuestras primeras infancias, donde ir y refugiarnos en los pechos de mamá , nos hacia sentir, queridos y protegido. saludos y bendiciones.

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